Primera Victoria De Verdad En El Mes De "Las Espadas En Alto"

 Este sábado el junior femenino conseguimos ganar al único equipo invicto de la categoría, junto a nosotras, en un partido muy entretenido y que valió la pena jugar y presenciar, no solo por el resultado, sino porque fue una victoria en un partido "de verdad" 

Hasta el momento, puedo afirmar rotundamente que nuestro máximo rival habíamos sido nosotras mismas. Unas veces por el bajo nivel del contrario, donde teníamos que luchar por no contagiarnos de su juego, otras por el panorama que nos presentaban equipos que sólo buscan la victoria a través de la premisa de no dejar jugar (zonas "barraqueras" que invitan a festivales de triples y "palos" en la zona para mandar al rival a los tiros libres, partidos con poco ritmo-poco baloncesto, mesas que dejan correr el crono hasta en los tiempos muertos para no perder de mucho,...) y otras porque la costumbre de ganar jugando a medio gas nos hacía tener que jugar de repente al máximo para no perder ante rivales inferiores que se lo hacíamos creer y se crecían. Sin embargo el del sábado no fue uno de estos partidos. Fue un enfrentamiento en el que cualquiera de los dos equipos pudo ganar, por lo similar que es nuestro nivel de juego y por cómo transcurrió el partido.

Empezamos como nunca: jugando muy bien en ataque y defendiendo como queríamos, asfixiando al rival y arriesgando en todos los balones. De esta forma conseguimos irnos con un 28-15 al descanso que parecía que iba a ser definitivo. Sin embargo, Calasanz parecía que no iba a tirar la toalla, ya que, a pesar de ir perdiendo de casi el doble, se notaba que podían hacer mucho más y que sabían jugar mejor de lo que habían demostrado. Además, a todo ello había que sumarle que nosotras contábamos con dos bajas muy importantes, la de Nuria (que cada día aporta más) y la de nuestra plamaker Ainoa, a la cual en 5 años que llevo en Meliana nunca la había visto en un estado de forma como el de ahora. Estaba claro que íbamos a bajar el nivel de juego, y así fue. Faltando 4 minutos para terminar el tercer cuarto ganábamos de 1 punto! El equipo visitante nos hizo un parcial demoledor jugando a lo mismo que en la primera parte pero ahora sin apenas oposición por nuestra parte. Les dejamos hacer lo que sabían y eso, ante un buen equipo, se suele pagar. Pero supimos reaccionar, tuvimos madurez y serenidad para empezar un nuevo partido y frenamos la racha del rival con dos canastas seguidas y volviendo a defender como en la primera parte. Ante esta situación las rivales se desesperaron, encomendadas por su entrenador que se pasó casi todo el segundo tiempo insultando al árbitro, de forma que recibieron 2 merecidas técnicas, las cuales aprovechamos para volver a distanciarnos en el marcador y terminar el tercer cuarto con un 6-14 que nos permitió empezar el último período con más tranquilidad. Las rivales siguieron quejándose ante nuestra defensa y faltando 5 minutos volvieron a recibir otra técnica, otra vez muy merecida. La verdad es que sorprende que estos equipos den esta imagen en un campo de baloncesto, no creo que los ideales y formas que les enseñen en su colegio sean esos, aunque paradójicamente, tanto en femenino como en masculino, en senior como en junior, nos tienen acostumbrados a ello. Polémicas a parte, creo que la victoria fue muy merecida, no dejamos que se pusieran por delante ni un solo minuto del partido, cortamos una racha ofensiva del rival que parecía que iba a ser definitiva a tiempo, hicimos 28 puntos en 20 minutos a un rival que recibe eso en todo el partido (son la mejor defensa) y ganamos a un muy buen equipo que no sabía lo que era perder. Además, personalmente, me gustaría añadir que tienen una muy buena dirección desde el banquillo, me gustó mucho lo que vi: dos tipos de defensa muy trabajadas, recursos en ataque y sabían jugar dentro y fuera de la zona... Desde luego un rival durísimo para ganar la liga.

La nota negativa fue el comportamiento de los padres de las de Calasanz, los cuales al terminar el partido, escocidos por la derrota, rodearon al joven árbitro para increparle, amenazarle e insultarle (animales como el burro tuvieron su momento durante esa mañana). Anecdótico fue que uno de ellos le amenazó y le dijo que él se iba a encargar de que nunca más volviera a pitar! (me fijé bien y creo que no era ni el presidente del comité de árbitros, ni el presidente de la FBCV, ni de la FEB, ni de la FIBA,...por lo que el chaval seguirá pitando los fines de semana). Ante este circo que montaron los visitantes, los padres de Meliana, al igual que sus hijas, se comportaron como debían, de forma razonada y deportiva y poco a poco, a través del diálogo, los visitantes se fueron relajando y aceptando lo que habían presenciado. Ya veremos lo que nos espera allí...

El sábado que viene jugamos ante otro rival favorito a ganar la liga, el Picken Claret, a las 12:30 en su colegio. Sin duda, otro partido en el que vamos a tener que jugar mejor de lo que solemos si queremos plantarles cara. He visto jugar ese equipo y, para mí, son favoritas ellas.

PARA EL EQUIPO: chicas, tenemos que jugar los 40 minutos como en la primera parte, si podemos hacerlo, debemos hacerlo.